EL ESTRÉS DEL FÚTBOL

19 mar 2026

EL ESTRÉS DEL FÚTBOL

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Durante todo el tiempo que he estado cerca del fútbol siempre lo había visto desde el punto de vista de ser un espectador más, ya sea pegado al televisor o bien estando en un estadio, pero era solo pensando en el juego.

Pero me encontré información la cual está más bien ligada a lo que sucede en nuestro organismo al estar viendo un juego de fútbol, pero ya no desde el punto de vista de un fanático sino más bien desde el punto de vista médico.

Sabemos que el estrés nos avejenta, nos afecta en la vida diaria, nos aumenta el cortisol y la adrenalina y con ello también afecta funciones de nuestro cuerpo como:

  • Concentración

  • Memoria

  • Cambios emocionales

  • Fatiga mental

También nos puede causar:

  • Depresión

  • Insomnio

  • Ansiedad

  • Inflamación crónica

Además:

  • Nos hace hipertensos

  • Aumenta el riesgo de enfermedades coronarias

  • Dificulta la cicatrización de heridas

  • Provoca cambios en el apetito

  • Hay aumento de grasa abdominal

  • Nos hace más propensos a tener diabetes

  • Dormimos menos

Y mejor ahí le paro.

Pero… ¿y eso qué tiene que ver con nuestro amado fútbol?

Pues en un estudio de la Universidad Bielefeld de Alemania (publicado en la revista Scientific en febrero del 25), hecho por un grupo de científicos de esta universidad, en una final de un juego de fútbol midieron las respuestas fisiológicas que tenían algunos de los espectadores en el estadio.

Y vieron que:

  • El nivel de estrés aumentaba en un 41% (comparado con días sin juego)

  • La frecuencia cardíaca aumentaba más de un 23%

Todo lo anterior iba relacionado con el nivel de la intensidad de las emociones en cada uno de los espectadores a los cuales se les tomaron las medidas.

Y es claro que, de acuerdo a nuestra personalidad (y también a quién le vamos, sobre todo si nuestro equipo va perdiendo), no todos reaccionamos igual en un juego de fútbol.

El fútbol es el juego más popular en el mundo y los investigadores compararon las reacciones fisiológicas de los aficionados en un estadio (aunque también se dan frente a un televisor), con haber hecho una sesión de entrenamiento físico.

Mencionan que incluso estando en la fila 10 tomando cerveza también se presentan estos cambios (chin….).

El estudio lo hicieron, como mencioné, en una final, pero hubo antes un seguimiento de estos fanáticos durante las 12 semanas previas.

Sus estudios no fueron tan profundos, pues solo usaron un reloj inteligente en cada uno de los espectadores, pero personalmente creo que si hubieran usado equipo tecnológico más sofisticado, los resultados fisiológicos hubieran sido mayores.

Todo lo anterior se puede aplicar a todos los deportes (en todos hay emoción) y los cambios se dan no importando si ganemos o perdamos, aunque creo que ganando nos relajamos un poco más.

Recuerdo a amigos fanáticos del fútbol que antes de ver un juego importante, la noche anterior no dormían e iban al juego nerviosos, sin comer.

Ah, pero si perdía el equipo al que le iban:

  • No le hablaban a su familia

  • Seguían sin comer

  • El enojo les podía durar días

Y lo mejor era no acercarse a ellos.

Bueno… pues todavía tengo amigos así, y en todos los deportes. Y mientras más emoción, más estrés.

Creo que es difícil sustraernos a las emociones, pero tratemos de hacerlo por nuestro bien.

Recuerdo a un buen amigo mío que me dijo una vez:
“Oye Francisco, creo que tú comes emociones”, y creo que tenía razón.

Las emociones nos alimentan, sentimos que nos dan energía… pero creo que ya hay que cambiar eso.