La herencia de nuestras madres
8 jun 2026

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Hace unos días leí un artículo del Dr. Alfredo Martínez del Toro que me llamó la atención, pues habla de algo que ya sabemos, pero que muchas veces no lo tomamos en cuenta y esto es cómo estamos relacionados con nuestros antepasados.
En estos días, como a lo largo de la vida, hay seres queridos que se van de este mundo por ley natural antes y después que nosotros y que de alguna forma pensamos que ahí todo acaba. Para los que siguen, pues como siempre he dicho en esto de las muertes, los que se acuerden de nosotros son los hijos y a veces los nietos (los bisnietos ya es muy raro). Pero aunque no lo crean los que sí se acuerdan de los que les antecedemos son las células de nuestro cuerpo, veamos por qué:
El legado que vive en nuestras células
De acuerdo al artículo mencionado, y lo que la ciencia ha ido descubriendo, es que nuestras madres son las que viven dentro de nosotros y nos siguen dando la existencia en este mundo.
Sabemos que podemos vivir más años en la actualidad ya que la longevidad se está extendiendo (al menos en el país donde vivimos), ya que las personas mayores andan viviendo hasta cerca de los 90 años. Y haciendo memoria, por ejemplo, en la época de mis padres el promedio de vida estaba alrededor de los 70 años. Pero esto de vivir más también nos debe significar tratar de estar bien para vivir lo que nos toque vivir y eso sí, sin que nos duela.
Y hablando de los seres queridos, y específicamente hablando de nuestras madres, aunque las perdamos físicamente ellas no se van del todo de nosotros, ya que de forma literal siguen viviendo dentro de nosotros, ya que los rasgos físicos que heredamos de ella pueden ser cara, risa, etc., o en el ADN. Pero hablando exclusivamente de nuestras madres, de acuerdo a la ciencia, ellas nos heredan las mitocondrias y eso es único, ya que todas las mitocondrias que tenemos en nuestro organismo vienen exclusivamente de ella.
Las mitocondrias: la energía heredada
Y ¿qué son las mitocondrias?, pues estas son las unidades productoras de energía de nuestro cuerpo y, literal, como dice el Dr. Martínez, son esa "chispa de energía que te mantiene respirando".
Pero lo que descubrieron los científicos es que las mitocondrias tienen su propio ADN o material genético, que se llama ADNmt, y se hereda casi exclusivamente por línea materna.
Y entonces ¿qué les pasó a las mitocondrias del padre? Pues resulta que durante el proceso de fecundación estas mitocondrias paternas fueron eliminadas, ya que en el proceso de la evolución humana la madre le ganó al padre ese espacio de forma permanente para que fuera ella la que se las daría a sus descendientes.
Una cadena ininterrumpida de vida
En palabras del Dr. Martínez:
"No es una metáfora poética. Es biología pura: el ADN de tu madre está activo ahora mismo en cada célula de tu corazón, generando la energía que te permite amar, crear, respirar y soñar".
"El ADN mitocondrial que llevas no solo viene de tu madre. Viene de su madre. Y de la madre de su madre. Y así, en una cadena ininterrumpida que los científicos han rastreado hasta una mujer ancestral que vivió en África hace aproximadamente 170,000 años, a quien llamamos la 'Eva Mitocondrial'."
Es decir, nuestras madres han permitido a nuestros ancestros sobrevivir hasta llegar a nosotros y permitir que sigamos respirando a través de su legado mitocondrial, y son estas mitocondrias de nuestra madre las que nos dan la energía para seguir funcionando en el día a día.
Un legado que permanece
¿Se acuerdan aquello de que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma? Pues eso es lo que han hecho nuestras madres a través de generaciones: han transformado sus mitocondrias para pasarlas a nosotros y nuestras madres siguen viviendo en nosotros... aunque no lo crean.