Las investigaciones a nivel mundial siguen dando de qué hablar, y ésta es una de esas que parecen sacadas de la ciencia ficción… pero con los avances actuales, están dejando de ser ficción para convertirse en realidad.

Las investigaciones a nivel mundial siguen dando de qué hablar, y ésta es una de esas que parecen sacadas de la ciencia ficción… pero con los avances actuales, están dejando de ser ficción para convertirse en realidad.
Si hablamos de personas ciegas, el porcentaje de ceguera en México sin poder tomarlo como una cifra exacta se estima en alrededor de 9.35%. Esto se refiere a la población que vive con algún tipo de discapacidad visual, ya sea ceguera total o deficiencia visual severa.
En números, esto equivale aproximadamente a 11 millones de mexicanos que enfrentan algún problema visual.
De hecho, se dice que alrededor del 95% de las discapacidades visuales pueden prevenirse. Si hablamos de enfermedades específicas, como miopía o astigmatismo, el 58% de los mexicanos entre 5 y 90 años presentan algún grado de problema visual.
Un grupo de investigadores ha logrado restaurar la habilidad de leer en pacientes con ceguera causada por degeneración macular, mediante el uso de un implante biónico ocular llamado PRIMA.
Este sistema incluye lentes de realidad aumentada que envían señales a un chip implantado dentro del ojo.
La investigación se llevó a cabo con 38 pacientes en Europa, fue publicada en el New England Journal of Medicine, y marca el inicio de una nueva etapa para personas con degeneración macular avanzada relacionada con la edad (una patología que afecta a más de 5 millones de personas en el mundo).
El implante mide apenas 2 mm de ancho y es más delgado que un cabello humano. Funciona de forma similar a un panel solar y está conectado a un par de anteojos con cámara, los cuales capturan imágenes en tiempo real.
Estas imágenes se transforman en patrones de luz infrarroja, que a su vez se convierten en impulsos eléctricos capaces de estimular las neuronas vivas de la retina y enviar la información visual al cerebro.
Puede parecer complejo, pero así es como este sistema permite devolver parcialmente la visión.
El Dr. Frank Holz, de la Universidad de Bonn y líder del estudio, mencionó que "los pacientes pueden leer letras, palabras y llegar a ser funcionales en su vida diaria".
A un año de haber sido implantados los chips, el 80% de los participantes mostraron una mejoría clínicamente significativa en su visión.
Cabe destacar que todos los pacientes pasan por un periodo de entrenamiento para adaptarse al equipo, lo que incluye terapias específicas para reaprender a leer y ver.
El Dr. Holz concluye:
"Esto es el comienzo de una nueva era."
Y sinceramente, todo indica que así será.
Research around the world continues to give us plenty to talk about, and this is one of those stories that seems straight out of science fiction… but with current advances, it is ceasing to be fiction and becoming reality.
Speaking of blind people, the percentage of blindness in Mexico, without taking it as an exact figure, is estimated at around 9.35%. This refers to the population living with some type of visual disability, whether total blindness or severe visual impairment.
In numbers, this amounts to approximately 11 million Mexicans facing some kind of vision problem.
In fact, it is said that around 95% of visual disabilities can be prevented. When it comes to specific conditions, such as nearsightedness or astigmatism, 58% of Mexicans between the ages of 5 and 90 have some degree of vision problem.
A group of researchers has managed to restore the ability to read in patients blinded by macular degeneration, through the use of a bionic eye implant called PRIMA.
This system includes augmented-reality glasses that send signals to a chip implanted inside the eye.
The research was carried out with 38 patients in Europe, was published in the New England Journal of Medicine, and marks the beginning of a new stage for people with advanced age-related macular degeneration (a condition that affects more than 5 million people worldwide).
The implant measures just 2 mm wide and is thinner than a human hair. It works similarly to a solar panel and is connected to a pair of camera glasses, which capture images in real time.
These images are transformed into infrared light patterns, which in turn are converted into electrical impulses capable of stimulating the retina's living neurons and sending visual information to the brain.
It may sound complex, but this is how the system manages to partially restore vision.
Dr. Frank Holz, of the University of Bonn and leader of the study, noted that "patients can read letters, words, and become functional in their daily lives."
One year after the chips were implanted, 80% of participants showed a clinically significant improvement in their vision.
It is worth noting that all patients go through a training period to adapt to the equipment, which includes specific therapies to relearn how to read and see.
Dr. Holz concludes:
"This is the beginning of a new era."
And honestly, everything indicates that it will be.
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